Tu Mi-Sión hoy es: ¡AMAR, AMAR, AMAR, AMAR!

JUAN 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
Mi-Sión: Hemos inventado muchos eufemismos para llamar “amor”, a lo que no es amor. Así las cosas, solemos usar la frase “hacer el amor”, cuando en realidad sólo se tiene sexo. Hoy en los “push-buttons”, pensiones y demás, hay largas filas de parejas que acuden a “hacer el amor”…sin amor. Entre tantos arreglos florales, citas, promiscuidad, chocolates y promesas de “amor eterno” que proliferan hoy, porqué no meditar en: “Esposos, amen a sus esposas” (COLOCENSES 3:19), o “ama a tu prójimo como a ti mismo” (LEVÍTICO 19:18), o “Ama al Señor tu Dios” (MARCOS 12:30), o que “el amor cubre multitud de faltas” (1PEDRO 4:8). Y, simplemente porque “Dios me ama de tal manera”, porqué no ejerzo hoy la Mi-Sión de recordar que “El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser” (1CORINTIOS 13:4-8). ¡Por hoy…el ejercicio, bien merece la pena!
Mi-Sión: Hemos inventado muchos eufemismos para llamar “amor”, a lo que no es amor. Así las cosas, solemos usar la frase “hacer el amor”, cuando en realidad sólo se tiene sexo. Hoy en los “push-buttons”, pensiones y demás, hay largas filas de parejas que acuden a “hacer el amor”…sin amor. Entre tantos arreglos florales, citas, promiscuidad, chocolates y promesas de “amor eterno” que proliferan hoy, porqué no meditar en: “Esposos, amen a sus esposas” (COLOCENSES 3:19), o “ama a tu prójimo como a ti mismo” (LEVÍTICO 19:18), o “Ama al Señor tu Dios” (MARCOS 12:30), o que “el amor cubre multitud de faltas” (1PEDRO 4:8). Y, simplemente porque “Dios me ama de tal manera”, porqué no ejerzo hoy la Mi-Sión de recordar que “El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser” (1CORINTIOS 13:4-8). ¡Por hoy…el ejercicio, bien merece la pena!










