En carnavales... ¡Cuidado con la deshidratación!

Pérdida del apetito, calambres, taquicardia, dolor de cabeza, sensación de mareo, desorientación y en casos extremos, el coma y la muerte pueden ser causados por la deshidratación por lo que además de consumir de 8 a 10 vasos de agua diarios como mínimo, las embarazadas por ejemplo, deben beber suficiente líquido más allá de la hidratación porque la evolución y desarrollo del feto está condicionados por un correcto aporte de líquidos. Una buena hidratación alivia el estreñimiento y previene las infecciones de orina.
Si eres madre lactante, puedes disfrutar del verano, pero recuerda tomar entre 8 y 14 vasos de líquidos diarios porque la leche materna contine un 90 por ciento de agua. Los lactantes y los niños necesitan mayor cantidad de agua.
Cuidado con los niños
Los niños tienen un mayor porcentaje de agua corporal y sufren pérdidas por su actividad física. Tienen menos desarrollada la percepción de la sed y tienden a beber menos agua, por ello debemos estar pendientes de que la tomen en cantidad suficiente. Los niños son más propensos a la deshidratación porque no sólo pierden agua, también sales minerales. Las consecuencias de una deshidratación severa en un niño pueden ser muy graves.
Hay que prestar atención a los síntomas de una posible deshidratación: sed, sequedad de mucosas y de la piel o disminución de la cantidad de orina. Si la deshidratación es severa, puede producirse una pérdida brusca de peso, orina oscura y concentrada, somnolencia, dolor de cabeza y cansancio extremo.
Ya sabes, grita "¡Agua, agua, agua!" no solo en los culecos sino también cuando tengas sed, es más, no esperes a tener sed, simplemente hidratate cada vez que puedas.










